jueves, 5 de agosto de 2010

AEA, Sociedad Rural y las movidas de Magnetto: un país atendido por sus propios dueños


Los popes de la Asociación Empresaria Argentina (AEA) se reúnen esta semana con los de la Unión Industrial Argentina (UIA) y recrean los mandamientos liberales en un momento en que se cruzan la coyuntura (discusión del salario mínimo, pronunciamiento rural) con el futuro: elecciones 2011.
El día anterior, cena producida por el CEO de Clarín, Héctor Magnetto, con Duhalde, Reutermann, De Narváez, Macri, Solá, los al parecer cinco únicos precandidatos de la derecha para el 2011.
Faltaba esto para despejar las dudas que pudo dejar el discurso de Biolcatti el 31 de julio en la Sociedad Rural.
No es la bosta, no son las 4 x 4, ni la crispación, ni la crisis mundial ni un salvajismo que a veces se le adosa al capitalismo actual como si no fuera salvaje explotar, subordinar todas las relaciones humanas al beneficio económico, privar a la mayoría de bienes como la tierra que dan poder y carácter de clase a una minoría, cerrar una guerra con dos bombas atómicas o arrasar culturas maravillosas para alimentar la decadencia real europea durante la colonia.
No es la soberbia oligárquica de la Rural, ni la tilingada del Isidorito Cañones que gobierna y espía a los vecinos de la ciudad autónoma.
Ni son los modales de la presidente, quizás los más urbanos que haya tenido gobierno alguno en Argentina.
No es el gen gorila que resurge y se multiplica en algunos estratos a velocidad similar a los logros del pueblo, casi como espejo, casi como anticuerpo a la influencia maléfica, contagiosa, invasora, que estos logros parecen preanunciar.
No es, incluso, la cercanía de rejas que comienzan a vislumbrar los Magnetto, Macri, Ernestina. Joe, Cavallo. La historia está poblada de lealtades empresariales olvidadas, de amores que caducan frente a una oportunidad económica.
No es nada diferente de las estadísticas que reúne el gobierno y se verifican incluso a pesar de comunicadores que tratan de atenuar la recuperación que vivimos, el crecimiento y la distribución de riqueza que los acompaña.
Es justamente eso: nos recuperamos, se produce más, hay menos deuda pública y privada con el mundo y los dueños de siempre añoran las épocas en que la bonanza engordaba exclusivamente sus bolsillos. Hay más oportunidades para negocios, el UNASUR, el MERCOSUR, estas alianzar regionales, el precio de los granos, nuestras ventajas comparativas. Hay más divisas circulando. El problema es ese: hay más guita y el gobierno la está derivando a los sectores más perjudicados por las políticas de los últimos 35 años en lugar de dejarlas engrosar exclusivamente las arcas de los dueños históricos de la Argentina: los terratenientes, el capital concentrado en el comercio, las finanzas y la gran industria, los más modernos, los que se diversificaron y abarcan todo a la vez.
Hace un par de días lo anticipábamos y hoy lo confirmamos “el 31 Biolcati se cargo en el discurso con 2 mitos liberales: el mito de la capacidad distributiva del mercado y el mito del derrame.”
Ni una ni otra: cuando una fracción de clase se apropia rentas extraordinarias las usa para ampliar poder y apropiación:
• Compra gobiernos mientras
• forma sus propios cuadros y
• se va apropiando de los cuadros que empezaron con un discurso ajeno pero no demasiado consecuente,
• produce leyes a su medida
• para reducir al mínimo los costos de su ampliación apropiadora y /o
• para liquidar sus deudas del modo menos oneroso (por ej. estatización de la deuda pública con Cavallo-proceso, megacanje con ¿Cavallo? –Alianza).
• Para favorecer ee ingreso de capitales de los países centrales y así contar con su cobertura
• Debilita en el mismo proceso a grandes mayorías, ya que el origen de la riqueza no varía: es el trabajo asalariado y su uso en la tierra y bienes apropiados. Nada más barato que los asalariados despojados por la desocupación y la ausencia de políticas sociales y los productores expulsados de sus campos, ambos privados de su bien más elemental: su capacidad de producir.
Es lo que pasa hoy a nivel agrario con la multiplicación de ganancias extraordinarias: nuevos depredadores, los Olmedo, Grobocopatel, los De Angelis, los desmontadores de bosques y parques públicos, los que expulsan población originaria, desertizan zonas enteras mediante su explotación intensiva mientras sean productivas, los que envenenan agua y aire, los que elevan hasta lo impensable el valor de los arriendos y fomentan la reconversión de parte de los propietarios rurales en nuevos vecinos de grandes ciudades cobradores de alquileres. Toda una gama de nuevos depredadores inyectando sangre nueva para redoblar la apuesta de poder de un sector que en el mismo movimiento desertiza el territorio de gente: desplaza al peón rural mediante híbridos, agrotóxicos y maquinaria, arrasa con los pequeños propietarios o les alquila hasta agotar sus campos, etc.
Alguien de quien no se puede sospechar la menor gota lealtad popular, e inefable Buzzi, decía hace un par de semanas “si quitamos las retenciones los pooles y grandes propietarios se quedarían con 5000 palos. Con esa guita nos compran todos los pequeños campos y nos dejan afuera.”
¿Por qué si están tan bien atendidos por le proceso económico los popes de la Mesa de Enlace lanzan una andanada como la del 31 de julio? Porque qui9eren toda la torta y se dan cuenta que hay un gobierno que no va a dejar de repartir lo más posible
Ahora bien ¿Por qué la movida de los Ratazzi, Rocca, Betnaza Pagani Kauffman Brea, no se manifiesta del mismo modo que la de los voceros “políticos “ que Magnetto reúne en su morada? ¿Por qué no se los vio a los generales de la industria asentir como muñeco de ventrílocuo en las mesas que coordinara Morales Solá en la Rural y/o en el acto tradicional del golpismo argentino?
Porque están dando su propia pelea por las rentas extraordinarias y quieren que sean sus bolsillos lo que las reciban. Comparten la idea de la oligarquía : un país atendido por sus propios dueños. Difieren en la idea de que quién es el verdadero dueño.
En el país que conoció “azules” y “colorados”, los cambios de ministros de economía en cada dictadura, esto no debería sorprendernos.
El gobierno de Cristina y la cultura de restitución e inclusión que venimos generando desde el 2003 es, junto a esta contradicción en el seno del gran capital, nuestra mayor fortaleza.
Pero no debe quedar lugar a confusión. Ahí están el 76, el 66 , la libertadora para recordarnos qué hacen los dueños de este país cuando nos debilitamos: se juntan y nos arrancan a cuenta y con creces lo que se ven obligados a compartir entre ellos.
Comienza a desplegarse una nueva disputa abierta, tipo 125 y el tema será irnos preparando

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