domingo, 16 de julio de 2017

NISSAN RENAULT Y SMATA: AVANZAR HACIA EL PASADO

LOS TRABAJADORES: ¿VISTE?
Cada tanto vuelven a aparecer seudointelectuales para pontificar sobre nuevos actores que vendrían a ocupar el lugar, al parecer equivocado y anacrónico, que Marx, Mandela, Fidel y Perón, entre otros, le asignaran a la clase obrera como generadora de riqueza, transformadora de la realidad, sostén de democracia y soberanía.
Cuatro cuestiones que la oligarquía y corporaciones no pueden aceptar ni permitir que prosperen.
Por eso, a diferencia de muchos progresistas, incluso compañeros, la batalla central que se ha planteado este gobierno y ofrece a las multinacionales.
Incluso los "privilegiados" informáticos, científicos, profesionales, que podrán despegarse un poco de la plebe manual mientras haya una relativa prosperidad, pero quedan tan colgados del pincel como un trabajador textil apenas el país vuelve a ser gobernado como factoría del imperialismo.
Cristina en Atucha o Cueroflex nos señala una realidad que no podemos perder de vista: Hay que construir el Frente sin perder de vista que los trabajadores siguen siendo actor central.
El articulo de Dardo Castro alumbra un plano semioculto de la ofensiva neoliberal, las decisiones que encuadran hacia el pasado a millones de trabajadores mientras represiones como las de PEPSICO disuaden de resistir.
nales es la de someter a nuestra clase obrera, suprimir derechos adquiridos con solidaridad, sangre y persistencia y reducirla a lo que puede verse en muchos países centrales y la mayoria de los periféricos: productores individualizados, de uno en uno, marchando apiñados en trenes, metrobuses y subtes a cumplir, mas apiñados y devaluados, la colectiva tarea de producir como parte de una maquinaria.

AQUÏ EL QUE NO CORRE VUELA, por Dardo Castro
Si la condena a prisión por 9 años que el juez Moro le asestó a Lula despierta la envidia de todos los que querrían que Bonadío meta presa de una buena vez a CFK, la reforma laboral aprobada recientemente por el Congreso de Brasil ha transformado a este país en el modelo a seguir para el gobierno argentino y la coalición patronal y mediática que lo sostiene. Las grandes empresas de radicación local reclaman medidas similares para no perder competitividad con nuestro principal socio en el Mercosur, en tanto que el coro de economistas neoliberales y los CEOS de las consultoras financieras y los fondos de inversión reclaman poner fin al déficit fiscal, como pretende hacerlo el gobierno brasileño con la ley que congeló la inversión pública por 20 años. Temer y su pandilla de depredadores también van por las jubilaciones con un proyecto de reforma que, por ahora, se halla estancado en el parlamento a la espera de que se disipe la nube tóxica que desparramó el Lava Jato.
Mirando a Brasil, aquí en la Argentina de Macri ya se han puesto en marcha cambios decisivos en los regímenes laborales para “mejorar la competitividad” con nuestro vecino. Ayer Página 12 informó sobre el pliego de “iniciativas” que las terminales automotrices de ADEFA consideran imprescindible para alcanzar la producción de un millón de vehículos en 2023.

Así, en la nota “Las terminales le presentaron al Gobierno un duro plan de flexibilización laboral”, publicada ayer viernes, leemos:
“La larga lista de propuestas incluye la reducción de costos logísticos y de los principales insumos, baja de impuestos, incentivos para ganar mercados y planes de capacitación. Pero antes que nada aparece la “fase 1” de “mejora de la competitividad mediante el aumento de la productividad y reduciendo el costo laboral”, cuyos resultados concretos se esperan para este año. Incluye temas como el desarrollo de polivalencia entre puestos, flexibilidad en la contratación de personal temporario o eventual, desarrollar un marco de tercerización de actividades y que el tiempo de comedor no integre la jornada de trabajo. Las empresas profundizan sus usuales exigencias porque saben que tienen buena recepción en el Gobierno. También el contexto regional sopla a su favor: en Brasil se acaba de sancionar una reforma laboral que anula derechos básicos de los trabajadores.
En el capítulo de “acuerdo con el sindicato”, las empresas proponen “definir un objetivo de ausentismo del 3 por ciento mejorando el control interno” y la “aplicación de metodologías que aumenten la productividad”, como la “medición de tiempos”. Buscan el “aumento del nivel de saturación –redoble de la intensidad de trabajo–”, la “adecuación de actuación gremial (cantidad de horas, cantidad de delegados, micro conflictividad)”.
El segundo capítulo es el de “cambios en el convenio colectivo”.
En este punto, las empresas quieren “la subdivisión del convenio colectivo por servicios” y “permitir el desarrollo de polivalencia entre puestos de trabajo y áreas”. Otro renglón remite a “la revisión de incentivos, premios y bonos en relación a cumplimientos de objetivos de calidad, productividad y ausentismo” e “incorporar un nivel de ingreso con menor salario por el período de adecuación correspondiente”. Las terminales quieren que el “tiempo de comedor no integre la jornada de trabajo” e implementar “banco de horas acumuladas en paradas/suspensiones para compensar horas extra”. Las automotrices hace tiempo que vienen presionando para no pagar por el tiempo de almuerzo y ahora buscan dejarlo establecido formalmente.
En el capítulo de “cambios de legislación” se destaca la idea de “reducción de cargas sociales” y la búsqueda de una “mayor flexibilidad en la contratación de personal temporario o eventual”. Las firmas automotrices quieren “desarrollar un marco de tercerización de actividades” y la “revisión de la ley de contrato de trabajo, que permita disminuir las contingencias legales”. Por último, las empresas buscan avanzar en los “incentivos para el desarrollo de convenios de pasantías”
PERO LO PEOR es que algunas de estas medidas ya fueron acordadas entre la automotriz Nissan y el sindicato de los mecánicos, SMATA. A continuación, parte de una entrevista que publicó hoy La Nación con el presidente de Nissan Argentina, Diego Vignatti, quien afirma que las condiciones para exportar fuera de Brasil “hoy no son óptimas. Hay que mejorar desde todos los ángulos, gremial, de procesos, de infraestructura, de logística. El gobierno nacional entiende y nosotros también entendemos las restricciones políticas y económicas para avanzar en la velocidad que quisiéramos, pero hay que hacer reformas porque no estamos solos. Brasil acaba de aprobar una reforma laboral que le dará mayor competitividad a su industria.”

miércoles, 14 de junio de 2017

ERNESTINA HERRERA: FINALES DESEADOS


Rodeada por su familia, como mi abuela materna. 
Sobreviviendo a su tiempo en los relatos de hijos y nietos, como mi abuelo paterno, el de la carreta a Mendoza y el "mateo" en Luján. 
Recordada siempre, el corazón latiendo fuerte y una lágrima al borde de los ojos, como se nos sigue presentando Evita. 
Con llantos y festejos, una multitud que parecía no completarse nunca, con jóvenes y no tanto corriendo tras el féretro camino al aeroparque como si estirar el ultimo adiós lo mantuviera mas tiempo vivo entre nosotros. Como Néstor. 
Con una sonrisa aflorando a su recuerdo, multitudes allá lejos y el coraje siempre presente, como Chávez. 
Con la sensación de irse el padre de todos, lo más parecido a aquellos ancianos que reunían el pasado y el futuro para su comunidad. Sabio y amado, como Fidel. 
Como hubiera querido Joaquín Areta, recordado por lo que hizo por los suyos u olvidado, si no lo hubiera merecido. 
Sombra en los ojos de sus once hijos al recordarla, silenciosa, prolífica, toda ternura, también misterio, como esa abuela paterna que tardé años en saber que "era india" y llegó a Luján en uno de los viajes de mi abuelo. 
Bueno, capaz de dejarlo todo por una mujer, hasta su tierra, como me llegara en otros relatos mi abuelo materno. 
Sonriendo con un guiño, siempre al borde de la ocurrencia, anticipándola en la mirada, como uno supone que pudieron pensarla para sí mismos Fontanarrosa, Soriano. 
Dignos, con entereza, algo avergonzados por la perversión de sus asesinos, como Valle y sus compañeros en la espera. 
Desolado en la pérdida de lo más querido y a su pesar lúcidos, anticipando futuro aún en medio del dolor y la derrota, como Walsh, como Oesterheld. Como Miguel Hernández y Neruda. 
Como la luz y la alegría de una época, como Marito Ísola. Como la ingenuidad, en el cuerpo y en la inteligencia de Guillermo Barros. Como el tiempo mejor que inexorablemente llegará y que asomaba en la mirada de Manuel y Analía.
A todos nos llega la pregunta, siempre esquiva: ¿cómo será mi final? ¿cómo se extenderá ese momento por días, ánimos, gestos, recuerdos u olvidos cuando esta vida termine? ¿Cómo habrán de recordarme?
Con más o menos esperanzas un poco de tibieza sigue a esas preguntas cuando en el balance asoma algo que nos justifique, nos haga queribles, necesarios. Y el escozor de todo lo que habrá de quedar por hacer y no será.
Pero no todos llegamos de ese modo.
Digo, morir siendo Ernestina Herrera y saber que sólo con la muerte acabaría con su mentira, su esquivar denuncias y repudios, su silenciar el origen de hijos robados, su ignorar las miradas que aún cercanas esperan que su muerte le llegue, no vaya a ser que la lesa humanidad vuelva a ser considerada y los bienes malhabidos  puedan otra vez ser cuestionados, disputados, recuperados. Sentir, antes que la solidaridad del amigo, la preocupación del cómplice. Morir y dejar como herencia, junto a innumerables bienes, dos identidades falsas. ¿Cuántos dólares valen conocer tu origen? ¿Cuánto te valorás si no te importa?
Una vida degradada y la espera de una muerte igualmente degradada que al fin llega.
Hoy pasó. Murió la apropiadora de Papel Prensa y de dos personas anónimas a los que se permitió llamar "hijos", una beneficiaria de dictaduras y parásito de democracias. 
Nada que lamentar, más que el seguir viviendo un tiempo en que la humanidad conviva con esos modos de ser. 
Nada edificante: sólo un motivo más para construir otro tiempo en que las Ernestinas, los Videlas, los Blaquier, los Pinochet, los Franco sean un mal recuerdo.

jueves, 8 de junio de 2017

VENEZUELA ¿NUESTRO FUTURO POSIBLE?

En estos días se multiplican referencias  sobre la ofensiva violenta de la derecha en Venezuela y hay que reconocer que su repercusión es aún bastante limitada.
Dos solicitadas con firmas de diversos países han venido, sin embargo, a sacudir esta modorra. La primera, "Llamado urgente...." se publicó el 30 de mayo. La respuesta no se hizo esperar: "Con la revolución..."  se publicó unos días después. Ambas coinciden en una sola cuestión: son irreconciliables.
Vale la pena detenerse a pensar la situación en el país hermano, no sólo por solidaridad con un pueblo que suma al bloqueo y el acoso de los poderes imperiales la realidad de una escalada violenta en sus propias calles y contra sus propias instituciones democráticas. También porque Venezuela constituye un laboratorio para la derecha latinoamericana, en el que ensaya qué hacer ante aquellos gobiernos populares que no puede voltear por la vía electoral ni la jurídico/ parlamentaria. 
La oleada popular en la región que comenzara con el chavismo, va siendo neutralizada mediante con el retorno de gobiernos de derecha en algunos de nuestro países. Pero las vías por las que se produjo esta restauración conservadora parecen no prosperar en Venezuela , al menos hasta el momento. 
Cuando Macri y sus cachiches dicen "esto pudo ser Venezuela", " íbamos a ser Venezuela,", etc, no sólo están aprovechando los efectos de la campaña mundial de demonización sostenida desde medios, gobiernos y organismos internacionales y locales contra el chavismo, ese fantasma insoportable que el imperialismo y las corporaciones quieren borrar del mapa. 
Al referirse a un posible futuro venezolano para nuestro país y erigirse como aquellos que lo salvaron, Macri y los suyos denuncian haberse curado en salud de ese futuro y haber considerado qué hacer si las elecciones de 2015 hubieran tenido otro resultado. O si las próximas marcaran un camino de retorno para el proyecto popular. 
La salida violenta que cacarean a diario no es por supuesto la popular de los ´70 contra las dictaduras sudamericanas. Tampoco es la de ese tipo de dictaduras, sino la semiinsurreccional, mezcla de desabastecimiento, mercado negro, bandas lúmpenes y paramilitares haciendo lo más fácil, destruír sociabilidad mediante el hambre, la inseguridad y la agresión gratuita para que se justifique y acepte en una gran porción de la población una salida autoritaria. Una salida  promovida por el gran capital contra gobiernos que redistribuyen a favor del pueblo lo que las corporaciones consideran que les pertenece por su lugar en la sociedad, por supuesta estirpe y, sobre todo, por detentar la propiedad del capital.
En nuestro caso, considerando que las FFAA y de seguridad locales tiene un tinte y una realidad diferente a las de Venezuela, se pueden prever diferencias en esa salida. Alguna pista dan la compra de armas, las gestiones por bases de EEUU en nuestro país, el retorno de la discusión sobre el uso de las FF en seguridad interna, las operaciones de inteligencia y el espionaje político, el papel creciente y "desmanejado" que va teniendo la gendarmería. Todo sea por garantizar que al país lo manejen sus dueños, De adentro y de afuera. 
Sin considerar tiempos, conceptos y definiciones de la primer solicitada, francamente inaceptables,  es preciso puntualizar en ese texto y actitud un problema básico: frente a la confrontación entre un gobierno popular acosado y agredido y una oposición oligárquica armada no existe esa tercera posición que tratan de esbozar: o se aporta a derrotar el ensayo antipopular o se aportan argumentos para la continuidad de ese ensayo y un precedente para su uso contra los pueblos en otros países de la región.  
Un artículo reciente de Marco Teruggi, "El orsai intelectual ante Venezuela", da un panorama importante de cómo se juega esa salida de derecha en Venezuela y convoca a la vergüenza ajena en su análisis sobre la solicitada librepensadora y sus firmantes locales. 
Para quienes quieran informarse más sobre la primera solicitada que, supongo ingenuamente, publicaron los intelectuales en cuestión un día antes de una reunión de la OEA en que Almagro iba por la intervención en Venezuela, se ha marcado el enlace. En el mismo puede verse, además, la clara y digna respuesta de gente de la talla de Stella Caloni, Telma Luzzani, Michel Collon, Frei Betto, entre otras y otros.

domingo, 28 de mayo de 2017

Macri y los medicamentos: MENGUELE ERA UN PRINCIPIANTE

En su artículo "Cuestión de vida o muerte", publicado hoy en Página 12, Horacio Verbitsky subtitula en mayúscula: "MACRI USA A 40 MILLONES DE ARGENTINOS COMO CONEJILLOS DE INDIAS".  A continuación agrega: "Bajo el atractivo ropaje de la modernización del Estado, con fantásticas promesas de inversiones y empleos de calidad, Macri aligeró controles para que las transnacionales farmacéuticas lancen nuevos medicamentos. Esto incluye experimentos con madres embarazadas y recién nacidos que podrían infectarse con HIV/ sida. Modernización sería agregar puestos de trabajo a la Anmat, que no tiene con qué controlar nada. Grave riesgo para la salud de la población."
El artículo, que es indispensable leer y releer, es exhaustivo, preciso y aporta abundante información sobre investigaciones, reducción de controles y peligros. 
Los ya laxos y limitados controles de nuestra Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) quedarían en los hechos limitados al uso del almanaque: 70 días hábiles sin aprobar un estudio = aprobación automática; o al no uso de la Constitución y las leyes que protegen tanto a chicos, como a personas con capacidades limitadas e incluso a la población en general.
Verbitsky cita a Juan Carlos Tealdi, Director del Comité y del Programa de Bioética del Hospital de Clínicas de la UBA, fundador y director por una década de la Escuela Latinoamericana de Bioética, autoridad mundial en la materia quien, refiréndose a los anuncios de Macri se pregunta: " ¿Cuántos miles de pacientes se sumarían de consumarse la fantasía anunciada? ¿Cuántos miles de riesgos para la vida, la integridad y la salud de esos pacientes se sumarían?”
De ahí el tílulo de este comentario: con toda su criminalidad a cuestas hay que decir que en comparación con algunas políticas de este gobierno MENGUELE ERA UN PRINCIPIANTE de estos verdaderos sucesores: 
1. La creocracia no se contenta con elegir grupos humanos y experimentar en campos de concentración, hace de todo el país un campo de experimentación de fármacos que no se pueden comprobar en sus lugares de origen por la legislación protectiva de los derechos de las personas. 
2. Tampoco lo hace, como justificaban los nazis, para probar tal o cual característica de la especie humana o de algún subgrupo discriminado(no me olvido: comunistas, judíos, gitanos, GTLTTB, personas con capacidades diferentes), simplemente hay dólares de por medio y no los que Macri dice que obtendermos (¿?) sino lo que irán a paraísos fiscales. 
3. No se detiene en discriminar a nadie: todos y todas podemos ser blanco de las pruebas. No hace falta ser argentino, tampoco no serlo. 
4. Hasta Hitler los hubiera considerado peligrosos.

domingo, 14 de mayo de 2017

LESA HUMANIDAD. DOS CERTEZAS



Va a pasarme. A mí, a los de mi tiempo, a los que vendrán. Pero también a Ellos. Un día habrá de suceder.
El último de los genocidas, tal vez alguno  no alcanzado por denuncias e investigaciones, un NN  del otro lado, del que nos llegaron sus crímenes pero no su nombre, su identidad. El último, conocido o desconocido, habrá de morir.

Deslizándose del inodoro al piso en una cárcel, en su casa, en su cueva. Tal vez en su cama, tal vez acariciando a su mascota, a un nieto, tal vez mirando a través de una ventana.

El último genocida que anduvo por estas tierras ya no estará entre los vivos. Será una foto, un recuerdo, un sentimiento que emerge a su nombre, al relato de sus acciones.

Ese día, oscuro, claro, brillante, frío o quizás espeso, como esos días de verano que uno camina con el aire húmedo cerrándose sobre el cuerpo, un día ese hombre o esa mujer, se irá de este mundo que los padeciera,  pero lo suyo no habrá terminado.

El horror seguirás emergiendo sordo, en los temores nocturnos de nuestros chicos, en esa inquietud que invade al adentrarse en la oscuridad, en relatos confusos, de aparecidos, de cuentos infantiles, de ese rumor que sigue, ya sin origen ni tiempo preciso de aquello que refiere. El horror seguirá en el dolor y la sorpresa, mi padre contándome trece años después, a propósito de la curiosidad de los porteños y del peligro, el bombardeo sobre Plaza de Mayo. Ruido y humo a través de una ventana de un décimo piso; ruido y humo ya en el vestíbulo del edificio, balas o esquirlas arrancando trozos de paredes y alguien que se refugió en su solidez, pero a de ratos se asoma como para confirmar lo que el olor a carne quemada y los alaridos no terminan de armarse en su mente. Y mi viejo mirando hacia otro lado mientras me habla, como si en sus ojos yo hubiera podido ver lo que él cuenta.

El horror seguirá en los libros de historia, las novelas, el lenguaje bélico, ese que ya no se nos despega, en las miradas preocupadas de los padres y los viejos. El horror seguirá en el hecho, hoy cotidiano, de alguien que ejerce su poder personal, individual sobre otra persona asesinándola, a veces también a sus hijos, a los suyos, con la excusa del amor no correspondido, de la bronca o sin excusa. Hechos cotidianos, la bala fácil, el golpe, la tortura, fáciles tras lo habitual del genocidio.  

El horror seguirá. Espero que no en los silencios de los libros de historia, espero que no en esa mirada que a veces rehuye en los padres y los viejos. Espero que tampoco en su repetición, ese volver de los humanos a aquello que ya hicieron y que, como todo lo demás, puede suceder porque ya se hizo. Y quedó. Más oculto para ser prevenido que para devenir en huevo de serpiente. Todo queda.  

La vergüenza. Y el dolor otra vez y el horror y la sorpresa y la imposibilidad de reconocerse en el mismo lugar, el mismo país, la misma sociedad, la misma especie que aquellos que aunque ya no están entre los vivos resurgen en esos crímenes que son su propia identidad.

Eso es la lesa humanidad: una herida a nuestra especie que ya no cierra. Son los genocidas que vinieron a ensuciar nuestra solidaridad, nuestra rebeldía, nuestra generosidad y voluntad, nuestros mejores hábitos, nuestra capacidad de amar, nuestra capacidad de odiar pero "hasta ahí", no más, nuestros sentimientos y recuerdos, todo ensombrecido por su cobardía y su criminalidad, débiles palabras para referir eso que no tiene nombre, que uno puede decir con palabras conocidas, tal es la imposibilidad de expulsarlo de nuestras vidas, tal es la fuerza que lo vuelve a nuestra mente cuando ya parecía enterrado en el pasado. Y avergüenza, confunde, causa espanto, cierra caminos que sólo pueden abrir los pueblos y su persistencia, que a veces pueden sancionar las instituciones que los pueblos se apropian por momentos, para que nos podamos defender cuando lo oscuro quiere volver bajo la forma de una falsa reparación de un olvido a corto plazo.

Eso es lesa humanidad: que algunos hagan eso que causa espanto ese que habrá de acompañarnos a todos los humanos mientras nuestra especie siga habitando este mundo. Los pueblos de nuestro continente diezmados, la cruzadas, el esclavismo, África condenada a la sangría permanente, Armenia, el Holocausto, los asesinados y enterrados en tumbas aún sin nombre ni reconocimiento en España, y Vietnam, Libia, Irak. Y otros pueblos que no tuvieron la posibilidad de que se sepa, pero alguna vez se sabrá y aunque no, igual habrá de pesarnos. Y lo que hicimos en Paraguay. Eso que hace que yo, aún no nacido cuando esa invasión, nunca soldado, nunca bajo mando de Mitre ni de la Triple Alianza, tenga que decir "hicimos" y sea verdad, ya que viví en tiempos que, lejos de terminar con la lesa humanidad, la multiplicaron de un modo que la oculta de tanto repetirla. Hasta hay premios Nobel de la paz entre aquellos que ordenaron genocidios

Eso es la lesa humanidad: Delitos cuyo castigo, siempre ínfimo en relación a lo que pena, habrán de revivir en los peores y los mejores momentos de toda la humanidad mientras la humanidad sea. Castigo que no viene a reparar lo irreparable sino a convalidar que la inmensa mayoría, los que no hacemos ESO nos protegemos para que no se repita, para que haya memoria, para que nuestras vidas y las de los que vendrán sean un poco mejores.

Dos certezas. Una: ningún genocidio se perdona, todo genocida debe pagar hasta el último segundo de su pena. Otra: sólo con memoria, verdad y justicia podemos seguir adelante aún con nuestros fantasmas. Lo demás es hacer una vida que sea tan valiosa que hasta pueda atenuar algo de lo perdido. Y una más, vivimos en el país y formamos parte de un pueblo donde ambas certezas son posibles.

miércoles, 3 de mayo de 2017

EL 2 x 1 = RE- REINDULTO

Sin filtro, sin metáforas ni medias palabras: "AHÍ ESTÁ MI PAPÁ", nos dice Horacio Pietragala
EL 2 X1 de Highton y los  dos cortesanos que muchos aprobaron con su voto a pesar de que Rosencranz y Rosatti habían aceptado ser nombrados ilegalmente por decreto, pone la justicia a liberar genocidas. 
Crímenes que no cesan (el secuestro de Estado seguido de desaparición, la sustracción de identidad lo son) ya no sólo se dan por terminados, ahora se les aplica el "2 x 1". 
"Ahí está mi papá" dice Horacio de cara a tantos compañeros confundidos en un osario sin más identificacion que un número y abre la puerta a qué digamos de cara a la Corte, Macri, Avruj, Lombardi, Lopérfido: "Ahí están los liberadores de genocidas, sus garantes, su cría"
Un osario, restos humanos, un despacho, cinco jueces. Cómo se estará degradando nuestra institucionalidad que el Pozo de Vargas parece albergar más dignidad, más vida, más humanidad que esta Corte Suprema de la vergüenza. 
En cada espacio la pelea por la hegemonía se reactiva y el país oligárquico, el de los genocidios vuelve con su impronta de impunidad.
Náusea, furia y enojo en un primer momento ante la noticia. Luego, seguir las palabras de Estela de Carlotto hoy, "nosotros no vamos a parar. Me enojo ahora pero me calmo y pienso qué es lo que vamos a hacer para desbaratar esto"
A moverse muchachos, menos encuestas, menos "todo es lo mismo". No era lo mismo ganar que perder, no es lo mismo seguir con los sectarismos que disputar. 
A moverse o las piedras nos van a hundir el techo del rancho

martes, 25 de abril de 2017

EL NIETO 122, Enriquito y la lobita

En conferencia de prensa, Estela de Carlotto informa con tanta emoción como prudencia, la restitución de identidad número 122.
Agrega que el nieto encontrado ha pedido paciencia de parte de sus familiares aún no conocidos: "el tiempo en que se haga pública su identidad lo va a determinar él”, cuando pueda “internalizar esta gran noticia” que “conmueve a todos".
El micrófono circula y llega a un familiar de quien aún no sabemos y quizá tampoco Él sabe, cuál será su nuevo nombre tras cuarenta años de convivir con un nombre impostado. Cuenta cómo la noticia volvió a reunir a la familia y concluye: "esta historia tuvo un final feliz: saber que hay algo de Enriquito dando vueltas en Córdoba".
"Enriquito", el hombre de cerca de cincuenta años habla de un primo ya mayor, un adulto, pero sonríe con esa ternura con que hablamos de un chico y dice "Enriquito".
Es lo que nos pasa. Cada vez que hablamos de alguien, compañero, amiga, hijo, hermana, madre, nieto, que fuera secuestrado por los perros del terrorismo de Estado, restituimos a nuestro mundo a aquel que era, con la edad que tenía en aquella época, con la que refrescan a cada momento los relatos familiares, las fotos borrosas, los rostros que año a año aparecen en cada reclamo sin que el paso del tiempo los alcance más allá de nuestra esperanza y nuestra desesperación.

Lacras del Terrorismo de Estado, hechos imposibles de integrar en nuestras vidas de otro modo que no sea alterando el curso de los años, la sucesión de las generaciones, padres que renacen a nuestras vidas por la recuperación de sus hijas e hijos, carne, calor de los cuerpos, voces y presencias que una foto no puede suplir.
Tanto dolor colectivo e individual explican que aún sin poder recuperar a Nélida y Enrique, aún cuando su hijo, su abuelo de 92 años y el resto de sus familiares no podrán aliviar un solo un segundo de estos cuarenta años de búsqueda, el hecho de recuperarlo y traer la verdad de su identidad a nuestro mundo tiene algo de felicidad. No de final ya que hay aún cuatrocientas identidades robadas por recuperar.
Enriquito, Enrique Bustamante, al igual que su compañera Nélida García Soler, madre del nieto 122 nacido en la ESMA, permanecen día a día sumidos en ese lugar sin tiempo que conserva nuestra memoria, tan jóvenes como el "lobito" y la "lobita" que fueran, cuando su militancia en Barracas fuera truncada por un secuestro de Estado. Tan jóvenes como se los ve en las fotos que presiden la conferencia de prensa, tan jóvenes como los veremos cuando su hijo, el por ahora nieto 122, nos muestre sus retratos y Él parezca el padre de quienes en realidad lo engendraron.
Marina Herrera Piñero, directora del Banco Nacional de Datos Genéticos, dirá unas horas después en reportaje con Víctor Hugo, que más de cien personas concurren por mes a la institución para dejar muestra genética.
Más de 1200 personas por año activan la búsqueda de identidad a 34 años del fin cronológico de la dictadura. Cada una de ellas ejecuta, seguramente con dificultad, con todo lo complejo que conlleva, un acto de resistencia y reparación que habla de una sociedad capaz de gestar salud en medio de las trazas del genocidio.
Una prima de Enrique fue a la Secretaría de Derechos Humanos en 2010 y de este modo se tuvo un primer registro de su secuestro.  Y la historia siguió.
Bienvenido NIETO 122, las vidas de todas y todos son hoy un poco más plenas, a pesar de todos los pesares.